Walt Whitman por León Felipe

Si hay un poeta estadounidense al que es imposible olvidar, ese es Walt Witman.

Nace un 31 mayo de 1819 y su obra como poeta, ensayista , periodista y humanista marca la historia de las letras estadounidenses, incorporándose a caballo entre el Trascendentalismo y  el Realismo.

Su obra maestra fué Hojas de Hierba, muy criticada y discutida en su época. Hoy es considerado el Padre del verso libre, como libre fué su actitud ante la vida.

A 191 años de su nacimiento, quiero recordarlo con un prólogo de una de las ediciones de su obra Hojas de Hierba, echo por León Felipe.

Dijo…

“Aquel que camina una sola legua sin amor

camina amortajado hacia su propio funeral”.

Se apellida Whitman,

pero Dios le llama Walt.

No tiene familia.

Es hijo de la tierra mas que de la sangre

como todo norteamericano legítimo.

Su nombre telúrico y adamico

es Walt. Walt, Walt, Walt,

le dice el gavilán, la tempestad,

y las olas del mar entre las rocas de la playa…

Llamadle Walt vosotros también.

Yo le llamo Walt.

Dios le llama Walt.

No tiene otro título, ni rótulo a la puerta,

no es doctor, ni reverendo, ni maese…

No es misionero tampoco.

No viene a repartir catecismos,

Ni reglamentos, ni a colgarle a nadie

una cruz en la solapa.

Ni a juzgar, ni a premiar, ni a castigar.

Viene sencillamente a cantar una canción.

No os trae nada nuevo.

Sabe que sois ricos y os lo viene a recordar.

Y a los que han olvidado su tesoro

viene a abrirles el granero, el palomar,

y las ventanas de la torre.

Os trae unas llaves.

Viene a derribar murallones,

a destruir cercas y vallados.

Os trae también una piqueta.

¿Que esperais? ¿Falta algo más?

Ah…si…

Preguntais si tiene biografía….

Los grandes poetas no tienen biografía.

Tienen destino, y el destino

No se narra…

Se canta y se baila.