Tiempo de elecciones, tiempo de promesas fáciles.

Malagón.

El 22 de mayo se celebrarán elecciones municipales en España.

Ha llegado el tiempo de las promesas fáciles de los políticos, que luego no se cumplirán, pero que engañaran temporalmente al ciudadano desprovisto de criterio y manipulado por los medios de información al servicio del poder establecido.

Por ello no está de más recordar  los tan vigentes y usados hoy día  Principios de la Propaganda, del ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels.

Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».

Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».

Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

Aquí les dejo el enlace de una entrevista del 14 de mayo 2011 a Jose Luis SamPedro, dando su opinión sobre la manipulación de los medios de información y el condicionamiento a los ciudadanos,  y como contra-medida su apoyo al movimiento Democracia Real Yá.

Cierro con una frase suya: “Las batallas hay que darlas se ganen o se pierdan, hay que darlas por el echo mismo de darlas. Eso nos junta y ratifica.”

http://www.youtube.com/watch?v=yyOp8IRxgoo&feature=youtu.be

http://www.youtube.com/watch?v=LOmh3jcV28g&feature=youtu.be

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